LA CASTAÑERA

Un día otoñal, llegó a la ciudad una alegre castañera muy particular.

Con su cesta repleta de castañas en la plaza buscó un lugar

y allí solitaria empezó sus castañas a asar.

Un olorcillo sublime pululaba en el ambiente.

y, atraída por él, pronto acudió la gente.

¡Era genial!

Dicharachera castañera que con su arte a todos anonadaba.

Lanzaba las castañas al aire, las recogía sin mirar

al mismo tiempo que, a modo de trovador, recitaba:

«Recogí castañas en el castañar

y aquí estoy asándolas para dáoslas a probar.

¡Vendo castañas, castañas asadas

para hoy, para mañana y para toda la semana!

¡Compradme cucuruchos de castañas

y vuestra vida será más sana!»

NIÑOS OTOÑALES

Para hacer estos cuadros necesitas:

  • Cartón
  • Hojas secas y trozos de cortezas de árboles
  • Lápices, ceras y rotuladores
  • Celo y cola blanca
  • Tijeras

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POESÍA: «NIÑOS OTOÑALES» (Mª Felisa García G.)

 

¡Vamos de paseo

a observar el OTOÑO!

Disfrutaremos juntos

de esta maravillosa estación.

 

Paisajes singulares por todas partes.

 

Sentimos un ligero airecito,

inconfundibles aromas,

sonidos y ruidos

de animales y hojas.

 

Hojas que dibujan sus descensos

a veces rápidos,

a veces lentos,

hasta llegar al suelo.

 

Tonalidades naturales,

para jugar a adivinar.

¿Dime tú de qué color es

aquello que ves?

 

Mirando hacia arriba,

mirando hacia abajo,

nueces, granadas, membrillos,

castañas, setas, madroños…

 

Sabores inconfundibles

interesantes y apetecibles.

Crudos o guisados

merece la pena probarlos.

 

Corremos y saltamos

recogemos piedras, palos, cortezas de árbol…

Adivina para qué servirán

en este paseo tan sensacional.

 

A casa todos juntos

con pena regresamos

por las especiales sendas

que el otoño nos ha prestado.