POESÍA: «SAPO, SAPITO» (Mª Felisa García G.)

¡Mirad qué bicho!

¡Mirad que raro!

No es ningún bicho,

que es un sapo asustado.

 

Unas pequeñas manos

lo cogieron con mucho cuidado

y en el agua de una fuente

suavemente lo dejaron.

 

Pequeños y mayores se acercaron,

con gran curiosidad.

El pobre animalito

no quería mirar.

 

En un rincón se quedó.

¿Estaba muerto?

Alguien lo tocó

y de sitio lo cambió.

 

¡Silencio!

¡Silencio, por favor!

Con expectante admiración

vieron al sapo agitarse.

 

De repente,

con un gracil saltito,

regresó,

sin ninguna dilación,

a su lugar de confort.

 

Aplausos y emoción

al ver al sapito.

No estaba muerto,

solo quería estar tranquilo.

 

¡Vámonos de aquí!

¡Dejémosle vivir feliz!

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