CUENTIFLOR: «EL BISONTE»

Para hacer esta cuentiflor necesitas:

– Un plato de cartón

– Lápices de colores y rotuladores

– Catulinas rosa y azul para los pétalos

– Grapas para sujetar los pétalos

– Papel verde para las hojas, para el tallo dónde está escrito el cuentecito

y para la hierba

– Lana verde para atar el tallo

– Un vaso decorado con ceras para la macetita

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Un día un bisonte iba de paseo por el campo.

Como tenía sed se acercó al agua y se cayó. Entonces aparecieron dos peces grandes que querían comerle.

Cada vez había más peces y el bisonte tenía mucho miedo.

Cuando estaba a punto de ahogarse llegaron unos peces verdes y le ayudaron a salir del agua. El bisonte les dio las gracias por salvarle.

Después se quedó comiendo hierba en el campo.

 

PAISAJE

Para hacer este gran mural utilizamos:

  • Cartón para la base
  • Lápices, ceras y rotuladores de colores

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Un azulado cielo lo iluminaba todo.

Águeda pensó:

-¡Magnífico día para pasear!

Decidida, salió de su casa y al cerrar la puerta apareció una enorme moto.

Estaba pletórica, no podía creer lo que veían sus ojos.

Rápidamente se subió a ella y no paró de dar vueltas hasta que anocheció.

Al día siguiente la moto había desaparecido.

Miró hacia arriba y sorprendida vio un colorido avión. Dio un gran salto y en su interior se metió.

Viajó por el mundo admirando montañas, valles, ríos y mares, también pequeñas aldeas,  pueblos y ciudades,…

Fue un viaje maravilloso que terminó cuando la noche llegó.

Con el nuevo día, de su casa ilusionada salió y un cohete en el cielo descubrió.

– ¡Baja por favor!

Rápidamente descendió y Águeda feliz en él montó.

Maravillada  vio lo que el espacio guardaba: estrellas, satélites, planetas,…

Cuando todo acabó un gran cuadro pintó para que pudiéramos ver lo que soñó.

 

MINIRRELATO: «LA COMETA» (Mª Felisa García)

Una niña decidida, inquieta, con gran curiosidad innata.

Azalea la llamaron por ser la flor favorita de su madre.

Un día fabricó una cometa junto a su amiguito Tuli.

Después se subieron a ella y rápidamente el viento la fue elevando hasta el cielo.

– Tuli, ¡agárrate fuerte, no te vayas a caer!, exclamó.

¿Adónde irán?

¿Qué experiencias vivirán?

¿Regresarán alguna vez?

 

 

CUENTO: «LA FAMILIA DE CALABAZAS»

Una tarde una familia de calabazas fue a un parque.

Mientras todos estaban divirtiéndose alegremente, llegó un niño que quería comérselas.

Con mucho miedo, las calabazas salieron corriendo para que el niño no las cogiera.

Después de mucho buscar, no encontró a las calabazas. Entonces regresó al parque y allí se quedó solo.

CUENTO: «LAS CALABAZAS Y LA SEÑORA»

Una tarde cuatro calabazas iban de paseo por el campo y vieron una casa amarilla con el tejado rojo.

De repente salió una señora que les dijo: ¡Venir a jugar en mi casa!

Las calabazas entraron en la casa y se dieron cuenta de que la señora quería comérselas.

Entonces las calabazas se fueron corriendo. Llegaron a un bosque y se quedaron a vivir allí.

CUENTO: «LAS CALABAZAS Y LOS FANTASMAS»

Había una vez una calabaza que se llamaba Calabás que estaba dando un paseo.

Al cabo de un rato se encontró con su amiga Calabacis y jugaron.

Se lo estaban pasando tan bien que no se dieron cuenta de que se había hecho de noche. De pronto aparecieron unos fantasmas y se asustaron mucho.

Al día siguiente se habían convertido en monstruos.