CUENTIFLOR: «LA FAMILIA PRIMITIVA»

Para hacer esta cuentiflor necesitas:

– Un plato de cartón

– Lápices de colores y rotuladores

– Catulinas naranja y amarilla para los pétalos

– Grapas para sujetar los pétalos

– Papel verde para las hojas, para el tallo dónde está escrito el cuentecito

y para la hierba

– Lana verde para atar el tallo

– Un vaso decorado con ceras para la macetita


MINIRRELATO: «¡CHILLIDO!»

La calle sale al encuentro de quien por ella quiera pasar.

De pronto, alguien de mandíbula desencajada y bailongos dientes altera la existente quietud.

¡CHILLIDO CHILLID, CHILLI, CHILL, CHI…!

El estridente ruido todo lo empapa, a modo de tinta derramada.

Pasa un rato.

Poco a poco se va alejando, más y más. Cae al suelo sin poderlo remediar.

Apenas imperceptible ya, una silueta descubre al auténtico protagonista: ¡TÚ!

MINIRRELATO: «MI JUGUETE»

Abandonado  sobre un tejado, ¿quién lo habría dejado allí?

Puede que las ráfagas de viento, puede que algún animalito, puede que cayera del cielo sin poderlo remediar.

Despacio y con gran destreza trepé y trepé hasta ponerme a su lado. Le observé durante un buen rato sin darme cuenta de que el tiempo iba pasando. No me atrevía a tocarlo.

De repente todo quedó en silencio y el juguete me sorprendió:

– ¡Soy para ti! 

Entonces me decidí, cerré los ojos y cuidadosamente lo cogí. La maravillosa sensación que experimenté me llevó a pensar que había encontrado algo mágico y singular.

– ¡Eres para mí!

Erguí mi cuerpo y de un gran salto caí al suelo.

Pasamos muchos años de alegrías, años de juegos compartidos…

Años que nunca más volverán porque un fatídico día mi juguete desapareció y con él no pude irme yo.