Arbolito, abolito
que en el bosque estás
deja que te lleve
a mi casa esta Navidad.
- Serafín, ¡trátame bien!
Arbolito, arbolito
te colocaré en un lugar bien iluminado,
para que todos puedan verte
y jugar a tu lado.
- Serafín, ¡no rompas mis ramitas!
Arbolito, arbolito
te acariciaré con delicadeza,
cantaré con mi familia
y con nubes de colores te cubriré.
- Serafín y cuándo todo acabe...
Arbolito, arbolito
no debes preocuparte,
pues cuando todo acabe
sabré donde llevarte.
- ¡GRACIAS!, Serafín.
