Gruño y silbo,
tengo dos largos colmillos
y en el barro me baño.
¿Quién soy?

Este mural se basa en el cuento «El flautista de Hamelin».
Hamelin era un pequeño pueblo
infestado de ratas y ratones.
Los habitante no los podían soportar.
Un anuncio puso el alcalde:
- " El que desinfecte el lugar
monedas de oro a cambio recibirá".
Un flautista a los roedores en un río ahogó,
pero nadie le quiso pagar.
y en venganza a todas las niñas y niños
en una cueva tuvo que encerrar.
Arrepentidos de no valorar el trabajo del flautista,
le dieron lo que le correspondía
y después de liberar a los infantes
se marchó tan campante.
Nunca más se supo de él,
pero la melodía de su mágica flauta
aún se escucha en Hamelin.
Miguelito salió un día a pasear,
encontró unas alas en el suelo,
se las colocó sin dilación
y agitando sus brazos
se elevó hacia el cielo.
Cuanto más tiempo pasaba
más cambiaba su aspecto,
de pequeño infante
pasó a ser un ave elegante.
Decidió bajar hasta un lago
para reponerse del cansancio
y al verse reflejado en el agua
muy animado exclamó:
¡Ahora sí soy yo!
1)- OTOÑO:
En Otoño castañas, granadas y madroños
para madroñear, granadear y castañear.
¡Otoño, otoñero!
Vendeme un trocitoño de otoño
para amarillearme el moño.
Otoño, otoñizo, otoñal,
sube al monte y verás
la dorada otoñada llegar.
En otoño no te pongas ñoño
cuando veas una madroñera con madroños.
2)- INVIERNO:
Invierno, invernal,
invernalísimo invierno,
estarás calentiito
invernando dentro.
Inverosímil invierno
anaranjado y verdemar,
verosímil blanquiñoso invierno
con los amigos contemplarás.
En invierno festejamos y festejamos
todo lo festejable
con turrones, bombones y mazapanes.
3)- PRIMAVERA:
Una primorosa primavera
descubrió mi primerísimo primo.
cuando paseaba por una larguísima pradera.
Primero vino "PRI",
luego llegó "MA",
después "VE"
y al final "RA".
Juntos formaron:
¡PRI-MA-VE-RA!
Primorosa primavera,
floreando, floreando
alegras parques y campos.
4)- VERANO:
En el veraniego veranillo
Verivente exclamó:
¡Cuánto te quiero Veriflor!
Veranear en verano
lleva al veranovago
a no hacer nada
verarrelajado.
Si el verano veranillo, no fuese veranillo verano, veranearíamos sin veranear.
Los trabalenguas son frases o textos breves, normalmente carentes de sentido.
Sirven para:
Tres tristes tigres comen trigo en un trigal.
Erre con erre guitarra,
erre con erre barril.
¡Qué rápido ruedan las ruedas del ferrocarril!
El perro de San Roque no tiene rabo
porque Ramón Rodríguez se lo ha cortado.
Pablito clavó un clavito,
¿qué clavito clavó Pablito?
El cielo está enladrillado,
¿quién lo desenladrillará?
El desenladrillador que lo desenladrille,
buen desenladrillador será.
A Cuesta le cuesta subir la cuesta,
y en medio de la cuesta,
va y se acuesta.
Corro y corro en el corro, si en el corro caigo, me rompo el morro.
Una vieja sin orejas,
vieja vieja se quedó;
y como era tan vieja,
vieja vieja se murió.
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– Lee libros y escucha trabalenguas de distintas personas.
– Escoge un tema (objeto, planta, animal, persona,…).
– Elige el sonido que quieras destacar en tu trabalenguas (r, p, b, s, t, j,…).
– Busca palabras que tengan esa letra y selecciona las que más rimen o se parezcan.
– Inventa palabras y repítelas aunque no tenga mucho sentido el trabalenguas.
– Ya sabes que además puedes utilizar: Adjetivos inadecuados, palabras derivadas, rimas esdrújulas y diálogos absurdos.
ABECEDARIO DE TRABALENGUAS
Trepa trepó un árbol,
tan alto llegó
que perdió el equilibrio
y se trepacayó.
Corriendo corriendo
el carretillero con su carretilla
rápido llegó a Carretilandia.
El albaricoque del albaricoquero
un día dijo:
¡Cógeme antes que caiga al suelo!
El bello bellotero y la bella bellotera,
todos los días bellotean,
bajo la encina de la pradera.
Tengo castañones, castañas y castañitas
sobre platones, platos y platitos;
¡Pruébalos, están riquísimos!
Arbolito, abolito
que en el bosque estás
deja que te lleve
a mi casa esta Navidad.
- Serafín, ¡trátame bien!
Arbolito, arbolito
te colocaré en un lugar bien iluminado,
para que todos puedan verte
y jugar a tu lado.
- Serafín, ¡no rompas mis ramitas!
Arbolito, arbolito
te acariciaré con delicadeza,
cantaré con mi familia
y con nubes de colores te cubriré.
- Serafín y cuándo todo acabe...
Arbolito, arbolito
no debes preocuparte,
pues cuando todo acabe
sabré donde llevarte.
- ¡GRACIAS!, Serafín.
En la pequeña granja
hay un gran alboroto,
nadie sabe lo que pasa.
Asustados, callados,
atentos escuchan
ensimismados.
Nervioso el granjero,
temerosa la granjera,
a la vez gritan:
¡Cuidado con el cerdito,
ha salido de la pocilga
persiguiendo a un pajarito!
Vacas, conejos, gatos y perros
caballos, gallinas, cabras y corderos,
sorprendidos vieron al cerdo corriendo.
El pajarito le cogió con su pico
y volando, volando, volando
desaparecieron en el cielo.
¿Cómo fue posible
que ocurriera eso?