Miro, observo
arriba, abajo,
izquierda, derecha
infinitos caminos
o tal vez ninguno.
Miro, observo
de repente aparece:
¡Ca - cami - camini - caminito!
Tejido cuidadosamente
con infinitas líneas sinuosas.
que plasman el paso del tiempo.
Atisbar es lo correcto,
tan pequeño,
tan grande a la vez...
Evito desdibujar su rastro,
no sin dificultad.
Algo inesperado
aparece a mi lado,
arrasándolo todo a su paso.
Terrible viento huracanado
que él aprovecha libremente
dejándose mecer bailando
y marchándose sin más.
¡Adiós caminito!
